jueves, 8 de abril de 2010

Infidelidad.

Hace tres meses que mi esposo ha muerto a causa de asfixia en mi cama, mis hijos, mis padres, mis amigos, la policía aseguran que fui yo. Pero, ¿Cómo yo? si desde que le conocí he sido la persona que mas le ha amado, cuidado y acompañado. Estoy esperando en mi celda a que me dicten sentencia, no me molesta esta espera finalmente se que yo no fui quien puso mi almohada en su cara y le vio ponerse primero rojo de la rabia y luego azul de la asfixia.
Ayer llego llorando mi hija, yo le miraba extrañada através del vidrio mientras ella golpeaba con el teléfono la mesa, me veía con los ojos desorbitados de ira y gritaba una sarta de pendejadas que sinceramente ni podía entender, yo pensaba únicamente en mi esposo.
Este cuarto aveces se pone muy frío hace que mi cordura se desaparezca en un enjambre de recuerdos que no quieren ser olvidados que se arrastran por mi cerebro hasta escaparse por mis ojos como lágrimas.
Esa noche dormí abrazada de él, puesto que tenía varias noches que no llegaba a dormir, y mis brazos ya se volvían lánguidos y solos, él en cambio se veía mucho mejor que hacía cinco años "seguro es la juventud que me robó" pensaba justificandole, tarde o temprano mis años de mujer tendrían que volverse su semblante de hombre, encontré varios mensajes de una mujer por los cuales tan solo hice muecas "no ha de significar nada", después resultaba que el aroma que su piel despedia era uno lo bastante femenino que ni los cinco cigarrillos que se fumaba antes de entrar a casa podían ocultarlo.
Esa noche me reserve mis preguntas (resulta mas fácil siempre concluir).
Simplemente dormí, no sé que paso.

2 comentarios:

  1. te mamas, cada vez haces que las palabras tomen mejor forma y retraten las escenas como las estás pintando con letras. Me gusta, y tu toda loca.

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  2. *hands down* sigue escribiendo ese cuento...

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