Estaba esperándote haciendo un listado de todas las cosas que tenía ganas de decirte, la primera era que eras asquerosamente impuntual, la segunda era que ya había pasado mucho tiempo. Pero total que llegaste y se me olvido decirte todo eso, en un instante todo se perdió en nuestras risillas nerviosas, en nuestra actitud de debernos algo, en tu recuerdo de verme por primera ves perdida en el vaso de vodka de tus manos que en ese entonces lo hubiera bebido de ellas, después las hubiera lamido y finalmente te hubiera tragado (que terminaria siendo tu y yo cojiendo en tu recámara). Vimos en nuestros ojos los tintes de vergüenza matizados con esas ganas de pedirnos perdón, con el querer regresar el tiempo y quizás nunca habernos conocido, en ese momento nuestros ojos eran una obra de arte deprimente, lastimera, sombría pero con pinceladas de todo el amor que extendió su mano para que no lo olvidásemos.
Dejamos escapar todas esas trivialidades de nuestras bocas, conjugando verbos a ver quien caía primero (sigo perdiendo).
Entonces te vi por encima de mi hombro y ya eras esa efigie borrosa, que solo mis sueños le dan color, que solo las horas pensando en la sala de la locura pueden volver a darle vida. Es esta linea recta llamada vida en la que no podemos andar descalzos mucho tiempo, mucho menos juntos. Solo estas para lo peor de mi hacerlo peor.
Y antes de comenzar con algo mas
sono mi despertador.
Profundo, aunque al final no comprendi bien. Pero por algo se llama "personal", has progresado mucho en tus escritos, y se nota como lo quieres :)
ResponderEliminaryeah!!
ResponderEliminarlindoo sueño!!! jajaja
es como si entraras en mis pensamientos chee bruja!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEs el un sueño acaso, el no existe realmente, solo estara ahi para recordarte que es lo que no puedes tener, al mas puro estilo Reznoriano
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