domingo, 12 de diciembre de 2010

Dedicado.

Implicaba silenciarnos, olvidar los atardeceres naranja violetas que iban tomados de nuestros brazos, en ese frío, en ese tiempo. Entrañe la sinceridad del modo mas absurdo para rescatarla de esas sombras abismales que al paso de 360 días nos disolverían en un primer vaso de vodka. Amargo. Los puños ensangrentados, las manos al cuello como sogas, la muerte inmediata de lo que fijamente mirándonos a los ojos prometí a la nada. Tu nombre encerró lo fugaz y lo efímero, mi partida me arrastro a un inexorable arrepentimiento.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Asfixiando la libertad
pasos cortos
enmendando,
enmendando,
enmendando.

No hay mas tiempo
para dolerse
para verse
y decirse:

No ha pasado nada.