Me siento pólvora
esperando
ser encendida.
Que falta ya me hace
de un flamazo, largarme lejos.
Volar trozos de carne
de esos que el tiempo no los perdono
y los dejo tal cual mierda,
exquisita mierda.
Si de vez en cuando pudieras
ser menos breve y menos bruto,
seria yo entonces menos insoportable para ti.
Vuelvo entregada a la soledad
después de ya guardar tregua con la felicidad.
Le lloro de ti
a la melancolía
hasta que
las tripas
me duelan,
el cerebro
me estalle
y las manos
se
pulvericen.