viernes, 19 de marzo de 2010

Sin tiempo

Es viernes son las dos y media hace calor y también hace sol. El tiempo enardecido últimamente talla mis talones, ya se me ve el huesito de tanto dale y dale me estoy quedando sin piel. Suele ocurrir que existen una, dos o quizás tres cosas que jamás se me van, que se aferran en mi no importa en donde tengan que esconderse para que no se les auyenten, están ahí, latentes, comiendome.
Como lobos solo son nocturnas (a estas horas duermen), no son muy necias pero cuando aparecen clavan colmillos, sacan recuerdos y se comen lo que queda.
Ultimamente no he encontrado mucho de donde alimentarles por eso ahora es un poco peor, nos tragamos los unos a los otros anhelando soledad siempre soledad pero pese a esto coexistimos juntos, si un día mis lobos de penumbras se me van probablemente enloquezca.




Nota: Que triste es pensar que vea algo de esto como bello estos dias he resumido tantas cosas en una sola palabra: pendejadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario