
Hay infinidad de azul
el horizonte se detiene con el cielo
que a su vez se detiene con algo
ese algo que mi diminuto ser
no alcanza a ver.
La vida se parte en el sonido del agua
que choca,
en el viejo del bastón que camina hacía
el mar pensando: "Voy hacia el cielo"
Se parte en el aire que entra por mi garganta
cada vez que doy un trago a mi cerveza
La vida se parte en un perro ladrando
desde los brazos de su dueña,
en el balón deslizandose por el aire
tratando de no ser atrapado.
Se parte en las gaviotas pepenando
comida (esperanza)
La vida se parte en la orilla de su misma muerte.
El mar.
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